Lo que debes saber para tener una buena rutina facial

Hoy vamos a repasar conceptos básicos de la piel y a analizar paso por paso los productos más importantes para tener una buena rutina facial

“Bueno, ya que estamos en cuarentena, a ver si al menos mejora mi piel de no maquillarme”

– Todas las mujeres de España.

Y es que es verdad que, por suerte o por desgracia, nos hemos encontrado en un momento en el que tenemos todo el tiempo del mundo para cuidarnos, para hacernos bien, para revisar con lupa nuestros hábitos y reforzar aquellos que vemos que fallan. 

Muchas de nosotras coincidimos en que nos gustaría empezar a cuidarnos mejor la piel. Entonces… ¿por qué no lo hacemos? Las excusas siempre pasan por la falta de tiempo, por la falta de conocimiento de nuestra propia piel, porque “las cremas no funcionan para nada”.

Hoy vengo a decirte que se te han acabado las excusas. Y que sí, tienes razón, las ‘cremas milagro’ no funcionan… Pero lo que sí funciona es crear una rutina beneficiosa para la salud de tu piel a largo plazo. La piel es el órgano más grande de nuestro cuerpo. Es hora de empezar a mimarlo.

¿Y por dónde empiezo?

Lo primero que tenemos que entender es que las rutinas de belleza, aunque realmente nos ofrecen es resultados a largo plazo,  nos pueden ayudar muchísimo a solucionar molestias y ‘problemas’ de nuestra piel y obtener resultados a corto-medio plazo notables, como una mejora significativa del acné, eliminación de marcas y machas del sol o más luminosidad e hidratación.

La clave, como todo, es una fuerza de voluntad y un compromiso impecable con la rutina facial que te propongas, porque como todo, la constancia es la clave para obtener resultados.

Dicho esto, hoy vamos a ofreceros unas nociones básicas del cuidado de la piel para que podáis salir de esta cuarentena con la piel fabulosa… o como mínimo con un buen hábito ganado. En cualquiera de los dos casos, suena genial, así que sigue leyendo. 

La limpieza: el paso más importante

La limpieza es uno de los pasos fundamentales en cualquier rutina facial, y es algo con lo que tenemos que estar muy concienciadas si queremos una piel bonita, radiante y sin imperfecciones.

Limpiar la piel ayuda a reducir el exceso de sebo y por lo tanto a prevenir puntos negros e imperfecciones, elimina todas las impurezas que va acumulando nuestra piel durante el día, sobre todo con la contaminación, y por la mañana ayuda a absorber mejor todos los tratamientos que queramos aplicar posteriormente.

Una rutina de belleza, por muy completa que sea, pierde todo su efecto si no somos constantes y disciplinadas con la limpieza de la piel.

La limpieza más importante es la de la noche: cuando dormimos, nuestra piel aprovecha para regenerarse. Por eso que tenemos que ponérselo fácil, y aprovechar para dejar nuestra piel lo más limpia posible, eliminando los restos de maquillaje y polución, el sebo y el sudor que acumulamos a lo largo del día.

Lo más recomendable para la noche es la doble limpieza, muy usual en las rutinas de belleza coreana: se trata de limpiar tu piel dos veces, primero con un aceite limpiador que ayudará a deshacer y eliminar todo el maquillaje e impurezas, y después con un limpiador detergente.

Y ahora va la pregunta… ¿Qué limpiador escoger según tu tipo de piel? Todos los limpiadores contienen moléculas que ‘atrapan’ la grasa, por decirlo de alguna manera. Cuanto mayor es el nivel de deferencia, más posibilidades hay que de irriten la piel. Mientras las pieles grasas deben buscar una fórmula con altos niveles de detergencia para deshacerse de toda la grasa sobrante, las pieles secas deberán buscar una fórmula más compensada que limpie sin resecar.

Aquí van nuestras propuestas sobre limpiadores:

  • Si tienes la piel sensible, te puede funcionar muy bien el gel limpiador Sensibio de Bioderma. 
  • Si tienes la piel grasa, de la misma marca, la gama Sebium puede funcionarte muy bien.

¿Cómo sé si el limpiador que tengo me funciona bien? Es fácil: después de limpiarte el rostro, nunca debes notar la piel tirante. Si es así, debes usar un producto que limpie menos.

El tónico, ese gran desconocido

Seguramente habréis oído hablar millones de veces del tónico. Incluso habréis escuchado que las coreanas, una vez al mes, se aplican 7 capas seguidas de tónico para conseguir un efecto ‘detox’ en su piel.

Pero… ¿Sabes realmente cuál es esa función tan importante?

Restablece el pH de la piel

En la cosmética se hace referencia a menudo al pH: se habla de productos ácidos, que determinados productos alteran el pH de la piel, el famoso ‘neutro’…

El pH de nuestra piel es ligeramente ácido, lo que favorece la regeneración celular y ayuda a proteger la piel de las agresiones externas. Cuando el pH de la piel se altera, es cuando pueden producirse dermatitis y picores, y nuestra piel se vuelve más propensa a dañarse e irritarse. 

Después de la limpieza, es muy posible que el pH de nuestra piel se vea alterado,  y que en consecuencia, los productos que apliquemos en el siguiente paso de la rutina no funcionen igual de bien a causa de la acidez de la piel. Por eso, después de la limpieza, es preciso que apliquemos un producto cuyo pH sea parecido al de la piel, para regularlo.

Lo ideal es que escojas un tónico hidratante, preferiblemente sin alcohol y sin fragancias que puedan irritar tu piel: lo que buscas de un tónico es que sea gentil con el rostro y que ayude a calmar las posibles irritaciones de la limpieza.

Una muy buena opción es el Tónico sin Fragancia de Thayer’s , con Aloe Vera y otros ingredientes que ayudaran a calmar e hidratar tu rostro.

Nuestro mayor aliado: el sérum

Después del tónico y antes de la crema hidratante, es el momento de usar tus sérums o sueros. ¿Y para qué sirven?

El sérum es una fórmula con activos en una concentración muy alta. Gracias a su textura ligera, es capa de penetrar en la piel y llegar hasta las últimas capas del estrato corneo, a las que la crema hidratante no suele llegar. ¿Y cuáles son los activos que debo buscar en mi sérum?

INGREDIENTES QUE FUNICONAN
  • Antioxidantes. Vitamina C, Ácido ascórbico y derivados.

La vitamina C es uno de los activos más famosos en el mundo de la cosmética, y los resultados son innegables: piel más elástica, mejor tono, más luminosidad. La Vitamina C es el ingrediente más buscado para combatir el daño solar y la hiperpigmentación, pero también ayuda a la síntesis de colágeno y hace que nuestra piel luzca más tersa y jugosa. Una buena compra para empezar sería el sérum Ascorbic Acid 8% + Alpha Arbutin 2% de The Ordinary. 

El sérum es un producto de textura ligera y formulado con una concentración de activos muy alta, que ayuda a tratar problemas específicos.
  • Niacidamina 

La Niacinamida (Vitamina B3) está indicada para combatir las imperfecciones de la piel y reducir la congestión. Los resultados son una piel más elástica y con mejor textura. Si se formula con Zinc, tiene propiedades sebo-reguladoras, como en el caso del serum de The Ordinary – Niacinamide 10% + Zinc 1%. por eso puede ser una gran aliada de las pieles grasas o con tendencia acneica. De todas formas, es un ingrediente muy versátil y todas las pieles pueden beneficiarse de él, especialmente las pieles con rojeces.

 

  • Serums hidratantes: Ácido hialurónico

El Ácido Hialurónico (HA) es una molécula que podemos encontrar naturalmente en nuestra piel. Para que te hagas una idea, esta molécula es como una esponja: puede atrapar 1.000 veces su peso en agua. Es por eso que, cuando nuestra piel pierde el ácido hialurónico que poseemos de forma natural, empiezan a verse las primeras arrugas y la piel se ve ‘menos rellena’.

Aunque el Ácido Hialurónico se encuentra naturalmente en la piel, al aplicarlo de forma tópica es posible que no penetre en las capas más profundas debido a su alto peso molecular. Si el peso molecular utilizado en la fórmula de un producto es demasiado grande, el activo no penetrará bien y solo tendremos una hidratación superficial y temporal.

La fórmula que nos ofrece The Ordinary – Hyaluronic Acid 2% + B5 tiene diferentes pesos moleculares para asegurar una penetración profunda hasta la última capa de la piel.  Otra opción muy buena es el producto de  NIOD –  Multi-Molecular Hyaluronic Complex.

Es importante decir que el sérum puede ayudarte a combatir aspectos específicos de tu piel, pero no puede sustituir a una crema hidratante. Si solo vas a aplicarte un producto, escoge la hidratante.

Hola, hidratación

Llegamos a nuestra amiga, la crema hidratante. 

Para entender cómo funciona, primero vamos a hablar de la capa exterior de la piel: el estrato córneo tiene la función de proteger la piel de agresiones externas y evitar que se deshidrate, y está formado por lípidos y células muertas. 

La piel, a lo largo del día, va perdiendo gran cantidad del agua que contiene en su interior. La clave para una piel hidratada es evitar esta pérdida de agua sellando su ‘salida’ con algún producto, y es aquí donde entra en juego nuestra crema hidratante.

Nuestra viene de serie con una especie de ‘crema hidratante natural’ a la que llamamos manto hidrolipídico: aportan hidratación a la piel, retienen el agua y evitan que se deshidrate.

El problema es que muchas veces, por una rutina facial incorrecta, el clima, la polución o las agresiones externas, las propiedades de autohidratación de la piel  se ven afectadas y necesita que la ayudemos a mantenerse hidratada. 

Por esta razón es necesario usar una crema hidratante: después del tónico y el sérum con nuestros activos potentes e hidratantes, necesitamos sellar todos esos ingredientes para que se queden dentro de la piel, trabajen para nosotros y el agua no se evapore.  

Una opción muy buena de crema hidratante es la gama de Sephora Collection: ofrecen una versión para pieles más secas y otra para pieles con tendencia grasa. 

La importancia de la exfoliación

La exfoliación es un paso primordial en tu rutina, y aunque no sea diario, es imprescindible que lo realices de forma semanal: la eliminación de células muertas ayuda a combatir el acné, a prevenir la formación de imperfecciones y mejorar la textura y el aspecto de nuestra piel. Exfoliar la piel regularmente ayuda a que se vea más luminosa e incluso acelera la regeneración celular. 

¿QUÉ EXFOLIANTE ES MEJOR PARA TI?

Podemos dividirlos en dos grandes grupos: los químicos y los físicos. Los físicos son los que exfolian a base de pequeñas partículas que erosionan la piel y levantan las células muertas. Los químicos se componen de ácidos que penetran en nuestra piel y disuelven las células muertas.

Si no realizamos exfoliaciones periódicas, los productos de nuestra rutina no penetrarán tan bien en nuestra piel.

La elección de uno u otro dependerá de las preferencias personales y del tipo de piel. Los exfoliantes químicos, también conocidos como ‘peelings químicos’, a demás de eliminar las células muertas, pueden combatir signos de envejecimiento, pequeñas arrugas, marcas, acné, estimular la producción de colágeno y algunos antioxidantes y mejorar la humectación de la piel. En cambio, los físicos solo ayudan a eliminar las células muertas e incluso pueden llegar a irritar y arañar la piel.

Una muy buena opción de ‘peeling químico’ es el AHA 30 % + BHA 2 % Peeling Solution de The Ordinary. Este peeling está formulado con una combinación de Alfahidroxiácidos (combaten el acné y los signos del envejecimiento) y Betahidroxiácidos (exfolian, limpian los poros, combaten el acné y tienen funciones antiinflamatorias).

Lo más importante de todo: el protector solar

¿Sabías que el 80 % del envejecimiento de tu piel se debe al sol?

Está más que demostrado que el sol acelera los procesos de envejecimiento de la piel. La radiación solar causa un daño que se va acumulando (¿os suena lo de que ‘la piel tiene memoria’?) y tiene efectos en el ADN celular, en el tono y en la textura y claridad de la piel. La piel fotoenvejecida presenta arrugas más profundas y manchas más visibles.

Como una imagen vale más que mil palabras, os vamos a contar algo que puede que os ayude a concienciaros de la importancia del protector solar contra el envejecimiento. Hace un tiempo, se viralizó en internet la imagen de un camionero al que le había dado el sol en el mismo lado de la cara durante toda su vida. La imagen era impresionante: un lado de la cara estaba notablemente más envejecido que otro.

Sabemos que es un poco pesado, pero es muy importante usar un buen protector solar y replicarlo cada dos horas. Aunque sea invierno. Aunque esté nublado y lloviendo, la piel siempre está expuesta a la radiación solar. El paso más importante para evitar el envejecimiento prematuro es usar un buen protector solar a diario, religiosamente. Fotoprotegerse es clave para prevenir el daño solar. 

Ahora que tienes el conocimiento y las claves, es momento de ponerlo en práctica

Al fin y al cabo, lo más importante es tener una piel sana y crear una rutina con la garantía de que la estás protegiendo y conservando a largo plazo.

Entender bien cómo funciona tu piel y cómo actúan los diferentes productos en ella te da la llave para conseguir efectos más notables y beneficiosos para tu piel.

Es muy importante que, de la misma forma que nos interesamos por qué hay en los ingredientes de nuestra comida, nos preguntemos qué hay en la composición de los cosméticos que aplicamos en nuestro rostro. Investigar, informarse, aprender… El mundo de la cosmética es muy grande y muy inexplorado, y si os consideráis unos beauty addicts, seguro que os fascinará.

Aún así, siempre recomendamos que cualquier producto que uséis, especialmente los ácidos como los peelings químicos, consultéis con un dermatólogo o con un profesional de la cosmética. Ellos sabrán guiaros y recomendaros qué rutina facial es la mejor para vuestra piel en cada caso.

Esperamos haber aportado nuestro granito de arena en vuestras nociones de skincare y que os haya servido nuestro post de hoy.

¡Hasta pronto!

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